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jueves, 11 de abril de 2024

CASTILLA-LA MANCHA HOY - Programa 83


La dura realidad sobre el trasvase Tajo - Segura | Medioambiente en CLM Hoy (04/04/2024).

Duración del video 9m 37s.

Nuestro compañero Miguel Ángel Sánchez, vocal de la asociación de municipios ribereños en la comisión de explotación del trasvase Tajo-Segura, insiste en que Castilla-La Mancha debe poner fecha de fin al trasvase para tener un río limpio. "El agua que está pasando por el Tajo, el 95% que pasa es del Jarama", asegura.
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viernes, 21 de octubre de 2016

Espumas como gritos

La Tribuna de Toledo, 21 octubre 2016



Escribió en los tiempos antiguos Joaquín Benito de Lucas aquella maravilla de “El Tajo es una sala de conciertos de agua con plateas de juncos, puentes de anfiteatros”... etcétera. Ahora el Tajo, con eso del progreso, de las leyes hechas para proteger a los de siempre, es un inmenso vertedero, un cóctel de mierda, ansiolíticos, cocaína y detergentes. El Tajo huele a suavizante de lavadora cuando se arrastra, en los anocheceres, anémico y navajeado, por las profundidades de Toledo; y al sol de los mediodías le pasan bajo la puente de Alcántara nebulosas marrones como remolinos densos y espesos, bocanadas de sangre de un Tajo que fue, que ya no es.

Lo que pasa por Toledo dejó hace tiempo de ser Tajo. Algunas de las fotos que atesora y nos muestra Eduardo Sánchez Butragueño, aciertan a traer ese color verde profundo esmeralda untoso de ovas y vida, de historia y cuchillada de la España antigua. El Technicolor de Stanley Kramer en Orgullo y Pasión dejó a Cary Grant cruzando el Tajo en la noche americana por Estiviel. Y, sobre todo, el color y el latido del Tajo en los ojos de Sofía Loren. Ya nada queda de aquello, sólo el nombre, Tajo, como marca de algo que ya no es, transmutado en mero albañal de un Jarama que ya tampoco es y será jamás el de Ferlosio. Quizá es que ya nada será como fue, o nada será como debió ser, y el Tajo, ese implacable cadáver hidroilógico-político, está ahí para marcarnos un tiempo, una derrota, un destino, una urgencia. Un compromiso irrenunciable.

El Tajo en Toledo es veneno en vena de cauce definitivmente sin chopos ni olmedas, que se nos han muerto ya de pena y tanto desprecio. La vida al Tajo se le va por el Tajo-Segura, negar eso a estas alturas es de indocumentados y mamporreros de partido. El Tajo llega a Toledo con tres heridas: la del trasvase, la del Jarama, y la del desprecio de todos. Y el Tajo, puesto ya en agonía, explota en espumas, blancas y perfectas, icebergs a la deriva en un tiempo que traiciona lo más sagrado: la vida, la libertad, la luz, la belleza, las alamedas de oropéndolas, las espesuras de sauces y la cristalina corriente de los tiempos salvajes de Garcilaso. Porque para el Tajo, como para el poeta, cualquier tiempo pasado fue y será mejor.

El Tajo lanza su canto del cisne orlado de espumas, fiesta mayor del desprecio y la rotunda negación de lo racional. El Tajo ya no late, es un albañal por el que fluye algo viscoso, gris, maloliente como excusa de político gestor de los intereses de quienes amparan, permiten y hacen leyes que visten de legalidad el expolio y el asesinato. El noTajo en Toledo viste de espumas su impotencia para reclamar justicia a las Cortes de una Castilla desangrada y vacía, que hizo y hace España con su eco de silencios y expolio. El Tajo grita bajo los puentes. Algunas tardes me paro sobre el de San Martín y escucho ese lamento tan profundo como desesperado. El Tajo navega su olvido, su destierro como espumas de un tiempo que definitivamente no es el que debió ser.
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viernes, 2 de septiembre de 2016

La crueldad del PP con el Tajo

La Tribuna de Toledo, 2 septiembre 2016
Fotografía para la historia de la infamia del Tajo

Ayer en su intentona de toma de posesión, Mariano Rajoy, presidente nacional del Partido Popular sólo se dedicó a certificar lo que en esta tierra tagana sabemos desde hace tiempo: que el Tajo es un instrumento para conseguir votos en Levante. Punto. En un guiño a los votantes peperos de allí, dejó claro que al PP sólo le ha interesado/interesa barrer para la casa de los colegas de Murcia y Valencia, y permitir que los de Madrid nos envíen aún en pleno siglo XXI la cloaca del Jarama.

Al PP le sale barato el saqueo del Tajo. Su secretaria general regional, Dolores de Cospedal, aprovechó el omnipotente poder de su partido un lustro atrás para dejar atado y bien atado el Tajo-Segura con el Memorandum, un ejemplo de filibusterismo político a gran escala. En aquel momento el PP de Castilla-La Mancha y su secretaria general pudieron hacer algo por el Tajo. Y lo hicieron: lo regalaron en bandeja de oro a los negocios del agua de los aguatenientes levantinos, donde los votos, el agua y gran parte de la corrupción sistémica que ya ha aflorado, corren por los mismos canales.

No tiene nada de extraño por tanto que Rajoy dijera el pasado miércoles en sede parlamentaria lo de su apuesta firme y la de su partido –y la de su hipotético futuro gobierno–para con el trasvase Tajo-Segura. Y no es de extrañar que Dolores de Cospedal y los diputados castellano-manchegos, aplaudieran y asintieran. Es normal porque eso es lo que destila el análisis de los cuatro años de gobierno popular en Castilla-La Mancha: el desprecio más absoluto por esta región, no sólo en materia de gestión hidrológica, sino en cualquier campo que toques. Aunque eso no es óbice para que sea aún el partido más votado, y esté en inmejorable posición para gobernar después de las próximas autonómicas. En esta tierra, desde hace mucho tiempo, tenemos lo que nos merecemos, y el estar a la cola de casi todo nos lo hemos ganado a pulso, con unos y con otros y con los que vendrán.

Frente al guiño a las franquicias peperas levantinas del candidato Rajoy –espero que esta tarde se vaya a su casa con la “minoría” simple– el gobierno de Castilla-La Mancha debería hacer más y mejor. García-Page tienen la oportunidad de actuar con visión y decisión. O seguir lamentando trasvase tras trasvase, y seguir gobernando una región que tiene hipotecados sus ríos y su futuro. También eso da –mejor dio– su rédito político. Pero los tiempos han cambiado y precisan otro fondo y otra rotundidad.

La crueldad del PP con el Tajo continúa y continuará. El Tajo y el Tajo-Segura es uno de sus “argumentos” caza-votos más importantes. Y no lo van a soltar. Ramón Llamas, uno de los mayores sabios y expertos en materia de hidrología, ya lo dijo hace tiempo: “el agua ha cambiado el sentido del voto en España”. Quien controla el agua, controla el poder. Quien controla el Tajo, controla los votos, como antes los señoritos y los amos controlaban al pueblo con los jornales. Y ya sabemos que aquí, en Castilla-La Mancha, votos pocos, y la mayoría ganados para la causa. Lo dicho: quedan muchos años de trasvase y de lamentaciones. A no ser que nos lo tomemos, de una vez por todas, en serio. Si no esta región no dejará de ser el hazmerreir, la hidrocolonia y el mero entretenedero de políticos que sueñan con hacer carrera en Madrid.
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viernes, 27 de noviembre de 2015

Cieno y desprecio

La Tribuna de Toledo, 26 noviembre 2015

El pasado martes a la una de la tarde comenzó a trasvasarse la poca agua que queda en Entrepeñas y Buendía. Ayer, por si fuera poco, el BOE publicaba un nuevo robo de agua rumbo al Tajo-Segura. Los embalses, ya muy por debajo de la raya de los 400 hectómetros cúbicos -poco más de 300-, encaran un invierno seco, agotados, y con el grifo abierto hacia el Levante, pero cerrado hacia el Tajo puesto que ni siquiera se está llegando en Aranjuez a los seis metros cúbicos por segundo legales. Y por Talavera no baja agua, nada, tan poca este otoño que están emergiendo nuevas islas, horizontales, someras, donde en las atardecidas van a dormir garzas y cormoranes, y la certidumbre de que nuestro Tajo ya es sólo mero recuerdo, espejismo.

Al final de los números, los planes de cuenca, las razones técnicas, los argumentos... al final, me doy cuenta de que nada de eso sirve. Que todo es parapeto de la mentira, de la utilización, del saqueo impune, del robo al pobre y débil, el secuestro de la belleza, la libertad, el paisaje, el porvenir. Y que todo, números, memorándums, planes de cuenca, participaciones públicas, milongas y demás farándula... , son polvo, engaño. Nada. Que hay que hacer algo. Definitivo. Definitivamente. Para siempre. Sin medias tintas. Quizá aún no haya llegado ese momento. Faltan agallas, rotundidad política, visión de futuro. Y coraje. Cerrar el Tajo-Segura segura es muy fácil. Es una cuestión de justicia, equidad. Y razón.

Mientras, nos queda el cieno y el desprecio. Nos queda la ruina y la vergüenza, el olvido y la impotencia. Pero todo tiene su límite. El Tajo también. Y nuestra paciencia. Que no se olvide.
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viernes, 25 de septiembre de 2015

Unidad por el Tajo

La Tribuna de Toledo, 25 septiembre 2015



Al Tajo sólo lo salvará y recuperará la unidad. Y también la memoria, y la lucha, y la rabia, y el recuerdo de que sólo somos lo que conseguimos pelear. Muchas veces me he recostado sobre los pretiles de los puentes que lo cruzan y me he preguntado si alguna vez podré contemplar al Tajo que fue, al que se llevaron, al que robaron las aguas color azul profundo de los perdederos del alto Tajo, encalada con el verde limpio y refulgente de los ríos del Guadarrama y Gredos. Me he preguntado si alguna vez volveré a contemplar al Tajo vivo y libre, porque la libertad no se negocia, no se emplaza a fechas ni a quizás. Se agarra y se respira. Y el Tajo lleva demasiado tiempo en coma inducido, secuestrado, robado, apaleado, confinado en su Guantánamo de leyes bastardas y traicioneras.

Hubo un tiempo en que España fue ejemplo mundial de planificación hidrológica. La visión de cuenca hidrográfica, más allá de los intereses particulares territoriales, sembró ejemplo a uno y otro lado del Atlántico. Perdido ese norte, ahora la política “hidroilógica” la dictan políticos de medio pelo e ingenieros sumisos y a sueldo de constructoras, anclados en postulados de medio siglo atrás. La política hidrológica nacional la diseña un lobby bien cebado con las aguas del trasvase, que da para tanto como para engrasar fundaciones, secretarías de Estado, y mamoneos y prebendas a orillas del Júcar y Segura. El trasvase Tajo-Segura es tan innecesario como anacrónico, pero es un trasvase de riqueza y de recursos públicos muy subvencionados, a manos privadas, incluidos sindicatos de regantes y todo el negocio (en su más amplia acepción) que esto conlleva.

El Tajo está muerto simplemente porque no hay voluntad política para cumplir leyes y planificar con visión y moldes del siglo XXI. El Tajo es un cadáver agotado, putrefacto y maloliente porque interesa políticamente en Madrid que continúe así. No hay razón técnica o hidrológica para que el Tajo se encuentre en este estado de abandono, sólo que si los ciudadanos no nos podemos ni acercar a él, es más sencillo robar sus aguas a espuertas, usarlo para producir kilovatios, desangrarlo y convertirlo en un vertedero.

Mañana por primera vez en la historia dos países, España y Portugal se unen para clamar que vuelva el Tajo. Que vuelva nuestro río, el río de los ciudadanos, de los ribereños. No de los dueños del Tajo, de los regantes del trasvase Tajo-Segura, de las hidroeléctricas y nucleares, de la infame regulación que lo seca y reduce a hilos, de una gestión española que lo envía muerto y mínimo hacia Portugal, que lo confina a pudrideros inmensos en los embalses extremeños. Más de veinte localidades a orillas del Tajo dirán que quieren recuperar su río, que se cumplan las leyes, que otra gestión es posible. Unidad por el Tajo, unidad en España y Portugal, que aquí no hay fronteras. Unidad de sus gentes. Unidos por un río, por un futuro.

Mañana sal a la calle. Asómate al Tajo. Protesta. Pide lo que te corresponde, lo que nos corresponde. Un Tajo vivo. El cierre del Trasvase Tajo-Segura. El Tajo sólo regresará si lo gritamos, si lo luchamos. Que no se nos olvide.
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viernes, 7 de agosto de 2015

Page y el Tajo

La Tribuna de Toledo, 7 agosto 2015


Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, tiene en sus manos recuperar el Tajo después de cerca de 40 años de expolio. Pocas veces en la vida de un gestor público, de un político de carrera, se presenta la oportunidad de pasar a la historia, de dar mayoría de edad a la región que gobiernas. Castilla-La Mancha siempre será una región de segunda mientras tres de sus grandes ríos –Tajo, Júcar y Segura– sean empleados para, en el más claro ejemplo hidrocolonalista, crear riqueza en otras regiones, ya de por sí con un PIB y renta superior –antes y ahora– a la nuestra.

Cospedal lo tuvo en su mano. Evidentemente no lo hizo, y ya sabemos los lodos que está trayendo su colaboracionismo y dejar hacer. Consejo de Gobierno extraordinario en Sacedón, declaración explícita de intenciones y tres medidas claras dentro del marco competencial del estatuto regional. Y fuera. A pelearlo en la calle, en los tribunales y donde haga falta. Porque no hay que caer en el discurso de insolidaridad o reparto del agua, o de la España que se muere de sed. Nada de eso. En la cuenca del Segura hay tanta agua que se pueden permitir el lujo de incumplir y saltarse a la torera el artículo 60 de la ley de Aguas, dando preferencia a usos de regadío frente a abastecimientos. Y ahí están esperando las desaladoras, no por capricho, sino porque hay que recuperar el coste de la inversión, y Europa dice que qué pasa, y el coste del agua real (no gratis como la del trasvase), es más que aceptable.

El trasvase Tajo-Segura se sustenta simplemente en dos pilares: en primer lugar un chantaje político bien manejado desde Valencia y Murcia. En España no hay problemas de agua, hay un problema de una sobreexplotación privada muy puntual, que pone todo patas arriba, y que hace de su problema uno nacional, y unos políticos que por un puñado de votos y mantener el estatus, siguen machacando con el trasvase… Y por otro lado, un lobby tan casposo como efectivo, el del SCRATS, Sindicato de regantes del Tajo-Segura, que gracias a un agua hipersubvencionada, mueven dinero y voluntades a capricho, ya sea en su territorio o en el ministerio de Agricultura. No hay más.

Entrepeñas y Buendía bajarán de 400 hm3 la semana que viene, al final de septiembre de 300 hm3.... El Tajo entre Bolarque y Talavera de la Reina entrará ya en situación oficial de Emergencia, algo insólito, mientras se siguen aprobando y acumulando trasvases. El cieno de Entrepeñas y Buendía, los camiones cisterna abasteciendo pueblos, el reguero de aguas marrones y muertas de Toledo, el río desguazado en Talavera de la Reina, son imágenes de otro tiempo, pero que tenemos aún en este pedazo de Castilla-La Mancha por donde pasa el Tajo. El presidente de Castilla-La Mancha tiene en sus manos recuperar el Tajo. Porque a veces la política precisa de vuelo largo. Y ésa es la política que queda y vale.
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viernes, 3 de abril de 2015

El Tajo: la gran traición de Cospedal

Foto: Efe

Nunca en una legislatura se perdió tanto en el Tajo. Cospedal pasará a la historia por muchas cosas, pero una de ellas será sin duda por rendir las plazas hidrológicas de Castilla-La Mancha, especialmente el Júcar y muy concretamente el Tajo. Es difícil encontrar una explicación más allá de estas dos: o nos ha vendido y traicionado completamente y por algo que se me escapa (historias de partido, presiones…); o ha actuado desde la máxima ignorancia y frivolidad, que conociendo el asunto se me hace difícil aceptar. En cualquier comunidad autónoma seria de este país (si hay alguna) la consejera de Fomento debería estar en la calle desde hace muchos meses. Su incapacidad y la de sus subordinados para gestionar la negociación de los planes de cuenca, ha sido y es más que manifiesta. Y los resultados los tenemos hoy 3 de abril de 2015, en una cabecera del Tajo desangrándose con trasvases “legales” y manifiestamente ilegales; y un Tajo que es un reguero de espumas a su paso por Toledo, o un chorro más aparecido a un regato en Aranjuez. Y para qué hablar de Talavera. Que no me vengan los palmeros y voceros del PP y de la presidenta con lo de los 400 hm3 en cabecera y el logro histórico y tal… Eso va en su sueldo, y allá cada uno con las tonterías que dice. Pero por favor un poco de respeto a la inteligencia, al menos del que está escuchando.

Cospedal tuvo en sus manos el Plan de cuenca del Tajo. Y puedo haber exigido un plan similar a cualquiera de los aprobados para el resto de los ríos españoles. Sólo eso. Pero no. Prefirió un plan de cuenca amañado, amputado, y donde las dos mayores ciudades de la provincia de Toledo, la propia capital y Talavera de la Reina, no contasen con caudal ecológico, sino unos eufemísticos “caudales legales” lineales (iguales todo el año) muy inferiores a los determinados por los métodos que fija la Instrucción de Planificación Hidrológica, y por tanto fuera de la legalidad. Y prefirió también, someter a la penuria más absoluta a los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, cercenando sus posibilidades de desarrollo, pues mientras todos los embalses españoles rondan el 80% de llenado, allí tienen que conformarse con un 20-25% casi crónico. El “Mar de Castilla” es ya el Mar de Aral de Cospedal, porque ha santificado y firmado su desecación, sin importarle un bledo la suerte y la economía de la zona.

El plan del Tajo aprobado en 2014 es una auténtica chapuza, un encaje de bolillos para trocear el eje del Tajo en el tramo Bolarque-Talavera de la Reina, para eludir espacios protegidos, y poder fijar unos caudales irrisorios. Cospedal pudo decir que no a esto. Pero prefirió trabajar afanosamente para los regantes, terratenientes y el lobby del trasvase, quizá porque a su partido le interesen más los votos de Murcia, o porque en los “delicados” equilibrios de poder, la actual presidenta de Castilla-La Mancha prefirió defender su sillón, que su juramento como presidenta de todos los castellano-manchegos.

La cabecera del Tajo y el propio Tajo se han convertido en el juguete roto de los regantes del SCRATS, con la absoluta complicidad de Cospedal. Para ellos (regantes del SCRATS y María Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, repito) el Tajo es un mero barreño que apurar hasta la última gota. Para los ciudadanos ribereños del Tajo debe ser un RÍO, tal como establece el sentido común y las leyes que amparan el derecho constitucional del ciudadano para disfrutar de un entrono acorde y saludable. Pero no es así. Aquí ha vencido la explotación minera. Las dos visiones son antagónicas. O río o trasvase Tajo-Segura. Porque no voy a entrar en lo dicho muchas veces: desde el punto de vista hidrológico, ambiental, social y económico, el trasvase Tajo-Segura es absolutamente insostenible.

La actual situación de Entrepeñas y Buendía con respecto al Real decreto 773/2014 es de Nivel 3, situación de Excepcionalidad, y por tanto la decisión corresponde al ministro o ministra de turno, pero siempre hasta un tope máximo de 20 hm3/mes. Esto es así porque a principios del mes de abril las existencias en Entrepeñas y Buendía eran de 574,627 hm3, y el real decreto establece un nivel de 586 hm3 para el 1 de abril. Recuerdo que ya la Confederación Hidrográfica del Tajo, por mediación de su Comisaría de Aguas, certificó que “que en el día de hoy, 8 de marzo de 2014, se ha alcanzado un volumen embalsado conjunto en Entrepeñas y Buendía de 900 hm3, por lo que en cumplimiento de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental queda automáticamente establecido el umbral mínimo no trasvasable de 400 hm3 de manera permanente.” Por tanto no hay espacio para “interpretaciones” de la regla de explotación que así mismo fija el 773/2014. Además, la reciente sentencia del Tribunal Constitucional también vino a anular la Disposición transitoria segunda, que escalonaba la entrada en vigor del nuevo umbral hasta 400 hm3 en varios años.

El trasvase aprobado para abril por no sé sabe muy bien quién, con sordina y oscurantismo absoluto, y anunciado por el presidente del SCRATS (Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura), como no puede ser de otra manera pues es el verdadero dueño del Tajo, delinea una realidad delirante: el Tajo es una hidrocolonia, presa en un Guantánamo legislativo bochornoso e inaceptable para los que le sufrimos.

Tenemos y aguantamos estoicamente un marco legislativo insostenible, enmendado tanto por el Tribunal Constitucional como por dos dictámenes de la Defensora del Pueblo. Y a la espera de sentencia del Tribunal Supremo a los recursos presentados desde diversas instancias, entre ellas la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina, al propio Plan de cuenca del Tajo de 2014 y sus adendas del Memorándum, Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental (destrozada por la sentencia del Constitucional), y el Real decreto 773/2014 de gestión del Tajo-Segura, hijo del anterior e igualmente inconstitucional en muchos de sus contenidos.

Mientras, a 1 de abril en la cuenca del Segura la situación es de absoluta Normalidad (según los índices de sequía de esa cuenca), con los embalses a un nivel muy alto, 652 hm3 del Segura, más 99 hm3 trasvasados “almacenados” en el propio Segura. Allí se puede hacer turismo en los embalses de cabecera porque están llenos... Los regantes “tradicionales” tienen tanta agua que incluso pueden venderla a los regantes novísimos del Tajo-Segura (incluso a precio más caro que la del propio trasvase, para que veamos lo hipersubvencionada que está el agua del Tajo a 300 km del propio río); y los abastecimientos en el Segura están más que garantizados, tanto para la Mancomunidad de Canales del Taibilla, como para los usos turísticos en Murcia y Alicante, puesto que como también he dicho en varias ocasiones el sureste es la subcuenca española que mayor garantía de abastecimiento tiene, tanto es así que no se cumple la ley de aguas respecto a la prevalencia de usos, y los regadíos se anteponen a los abastecimientos… Y están tan sobrados que se pueden dar el lujo de tener desaladoras completamente paradas. Otra cosa es que el SCRATS y los partidos mayoritarios de la zona usen el agua como arma de presión, engañen a sus ciudadanos, y recurran a la “sed histórica” del sudeste español, para apuntalar sus negocios… unos de lechugas y otros de votos. Algo ya tan anacrónico como falso.

¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo no podremos disfrutar del Tajo? ¿Hasta cuándo el Tajo será un río secuestrado? ¿Por qué el gobierno de Castilla-La Mancha no exige que se cumpla la legalidad, que al menos tenga la vergüenza de decir algo? ¿Por qué al gobierno de Madrid no le importa la suerte de Aranjuez y el estado del río que atraviesa todo el sur de la comunidad? ¿Qué tenemos que hacer para que se cumpla la ley con el Tajo, y no que la ley se dicte a capricho de intereses de los explotadores a orillas del Mediterráneo? ¿Hasta cuándo tenemos que aguantar?


Miguel Ángel Sánchez, Presidente de la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina
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viernes, 30 de enero de 2015

La Defensora y el Tajo

La Tribuna de Toledo, 30 enero 2015

Plataforma del Tajo de Toledo

Y en éstas la Defensora del Pueblo ha venido a decir que tienen toda la pinta de ser inconstitucionales los acuerdos de gestión del Tajo y del Tajo-Segura alcanzados con posterioridad al proceso planificador del Plan de cuenca, cerrado en 2014. Es decir, que tanto el memorándum de entendimiento [sic] entre comunidades autónomas (Valencia, Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura), como el empotramiento posterior en la Ley de evaluación ambiental, como el desarrollo en el Real decreto de gestión del Tajo (más que del Tajo-Segura), son elementos que no encajan en el marco jurídico español. España hizo un Plan del Tajo chapucero para cumplir en Bruselas, y luego en la más carpetovetónica idiosincrasia patria, se inventó con chulería y prepotencia un contubernio para regalar el Tajo a los regantes del Tajo-Segura, que ya había cerrado expediente con Europa y no hacía falta disimular. Esto no pasó desapercibido para el Gobierno del Partido Popular de Aragón, que presentó oportunamente recurso de inconstitucionalidad. Y para la Plataforma en defensa del Tajo y del Alberche de Talavera de la Reina y otros colectivos sociales de la cuenca, que documentaron la trama y la enviaron a la Defensora del Pueblo y al Tribunal Supremo, además de informar puntualmente a cada uno de los senadores y senadoras de Castilla-La Mancha que expresamente dieron su apoyo a la santificación del Tajo.

Y en éstas la Defensora del Pueblo dice lo obvio: que la planificación hidrológica está reglada, que no se pueden hacer las cosas sin participación pública y saltándose a la torera la ley, ya sea española o europea. Y, evidentemente, esta respuesta de la Defensora ha sido profusamente utilizada esta semana en Bruselas, y repartida entre miembros de la Comisión europea, el Parlamento y técnicos que trabajan tanto en medio ambiente como en aguas. La impunidad tiene un límite, y en el caso del Tajo algunos han llegado demasiado lejos.

Personalmente lamento el papel del Gobierno de Castilla-La Mancha. En vez de defender los intereses del Tajo y de los ciudadanos del Tajo, optó por rendir las plazas y dejar hacer. Un terrible error que empieza a dejarle en evidencia ahora que el viento comienza a rolar. El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene ahora dos opciones. Defendella o enmendalla. Tiene una magnífica oportunidad: el nuevo Plan del Tajo para el ciclo 2015-2021 se encuentra en información pública. Es el momento de aplicar caudales ecológicos (que tampoco se contemplan ahora para Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina) y trabajar por recuperar de verdad el río, como estamos haciendo los ciudadanos en todos los foros y estamentos posibles. Está en sus manos. Yo lo tengo muy claro, visión y estrategia. Porque como digo, ya ha empezado a girar el viento. Y entiendo el interés de Murcia y de Valencia en que el Tajo acabe por allí. Pero sigo sin entender el de Castilla-La Mancha y el de este gobierno. Se está a tiempo de rectificar errores, aunque sólo sea para que la historia no juzgue demasiado duramente a un gobierno colaboracionista. En todo caso en Bruselas y en los tribunales las cosas irán quedando claras. Ya van quedando claras.
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viernes, 23 de enero de 2015

Tajo: silencio por decreto

La Tribuna de Toledo, 23 enero 2015

Plataforma en defensa del Tajo de Toledo

Hay lugares –Corea del Norte o así– donde sólo se puede hablar de lo que desea el líder supremo. Uno, al leer y levantar en la mente el tejido social de la época de Stalin que refleja Grossman en sus novelas, sólo puede hacerse una idea lejana de lo que pudo ser aquello, aunque viendo cómo se las gastan por aquí –ahora y antes– y sin llegar a los extremos del miedo y la sumisión cervales, se pueden entender muchas cosas. Por ejemplo, el Tajo, la corriente de aguas fecales putrefactas y agotadas que ocupan el espacio de lo que antes fuera el gran río de Toledo, Talavera y tantos pueblos en sus orillas, es algo que el alto mando ha decidido que es asunto del que no se debe hablar. Y ello pese a que la cabecera está al 20 %, y que la propia Confederación Hidrográfica del Tajo reconoce en su informe de la Comisión de desembalse de diciembre que no están garantizadas las demandas en el propio río, y “es probable que se alcance la situación de Emergencia durante el verano de 2.015”, es decir, que no hay agua para los usos del propio Tajo entre Bolarque y Talavera. Pero, mientras, se trasvasan ingentes cantidades de cabecera (en una semana lo que consumen Toledo o Talavera en un año); y ya se prepara bajo el chantaje de los regantes del Tajo-Segura el decreto de sequía, que permitirá a estos comprar hipersubvencionadas dotaciones de riego en la Comunidad de Madrid. Es decir: todo para el trasvase, y para el Tajo ya ni las migajas.

Pero usted no oirá hablar del Tajo. Hay órdenes de que sólo se loe por los palmeros el acuerdo del plan del Tajo, profundamente negativo para el río, tanto la cabecera y la provincia de Toledo. Ayer, escuchando a Antonio Pérez Henares hablando sobre el caso Bárcenas en Los desayunos de TVE, venía a decir que Cospedal al llegar a la secretaría general del Partido Popular había tapado y sellado la fosa séptica de la corrupción, pero no dio el manguerazo necesario para limpiar bien a fondo. Y, claro, aquello reventó. Pues con el Tajo se ha querido hacer lo mismo. Las aguas residuales que usted contempla a su paso por Toledo o Talavera, rezuman de la chapuza de los acuerdos que sólo benefician al trasvase, y que condenan al Tajo, y que nos consideran a los ciudadanos de sus riberas, de tercera o cuarta categoría frente a otros del Estado. El Tajo va a estallar. La Plataforma de Talavera va el lunes a Bruselas de nuevo, al Comité de peticiones del Parlamento Europeo con Izquierda Unida. Además, están interpuestas varias Quejas formuladas ante la Comisión Europea, y la denuncia admitida a trámite en el Tribunal Supremo por el plan actual del Tajo y la posterior ferretería legislativa. Han enterrado bajo hormigón la fosa séptica que es el Tajo, tirando de todo el aparataje legislativo a mano del Estado.

Pero va a reventar. De hecho, está reventando. Rezuma. Que cada uno sea responsable de sus actos, porque han tenido en los últimos tres años la oportunidad de pegar un manguerazo y poner orden en el Tajo. No lo han hecho, y han preferido ceder la plaza y ordenar la ley del silencio. Y aunque usted no oiga hablar del Tajo, la historia no se ha terminado de escribir. Estamos en ello. Y no vamos a dejarlo.
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martes, 18 de noviembre de 2014

Toreando la ley


Ya dijimos desde la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina, que el propio Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente está incumpliendo la ley que no hace tanto (septiembre de este mismo año), plasmó en el Real Decreto 773/2004, resultado retorcido de aquel bastardeo del Memorandum, plasmado a última hora y por la puerta de atrás en la Ley 21/2013, de evaluación ambiental. Lo dejamos claro en este informe. Y recuerdo que la Plataforma tiene interpuesto recurso en el Tribunal Supremo contra el Plan de cuenca y los condicionantes adicionales como el famoso Memorandum y el decreto del trasvase. Negamos la mayor.

Ayer tarde comenzó el bombeo del nuevo trasvase aprobado hace unas semanas para el cuarto trimestre de 2014, el primero del año hidrológico 2014/15. Este trasvase, de 32 hm3/ mensuales, incumple la ley puesto que el periodo de transición que establecía la Ley 21/2013 ya ha expirado, según certificó la propia Confederación Hidrográfica del Tajo (organismo no sospechoso de colaborar con el enemigo, es decir, los defensores del Tajo):


La propia Confederación hidrográfica del Tajo en sus informes sobre los indicadores de sequía, fija ya -como no puede ser de otra manera- la raya de los 400 hm3 y el resto de niveles que fija la ley:


Tomando lo que sostienen tanto la ley como la CHT, para el primer trimestre del año hidrológico 2014/15 (octubre, noviembre y diciembre) la decisión de trasvase la hubiera tenido que tomar la ministra del ramo, y sólo se hubieran podido trasvasar (motivando la decisión) hasta 20 hm3/mes, es decir 60 como máximo, ya que los embalses de encontraban por debajo de los niveles de Alerta -ojo, no para el trasvase, sino para el propio Tajo- que marca la nueva norma de explotación (existencias a 1 de octubre y 1 de noviembre de 536 hm3 y 543,7 hm3 respectivamente, frente a los 613 y 609 hm3 que fija el decreto para el Nivel 3 de Alerta de cada mes):


Pero no fue así. El ministerio, la directora general del Agua, decidió torear la ley, y amoldarla a los intereses particulares, privativos y empresariales de los regantes del trasvase, con el apoyo incondicional y aplauso del gobierno (un decir) de Castilla-La Mancha. Para ello se inventó una regla de explotación de andar por casa y estrujar un poco más al Tajo, y de esta forma llegar a los 38 hm3 por mes. Regla resultado de sumar 32 hm3 a la regla existente (que recuerdo no tenía ningún rango jurídico, sólo un acuerdo interno de la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura) y derogada por el Plan del Tajo de 2014 (Real Decreto 270/2014). Una cosa, la novísma regla ad hoc que queda así (recuerdo que inaplicable, puesto que la propia CHT –no acusada ni perseguida en rebeldía por el ministerio- certificó como organismo oficial encargado por ley de la gestión del Tajo y sus recursos, que ya se había alcanzado la cifra de 900 hm3 almacenados):


¿Qué es lo que está pasando ahora? Pues que el ministerio aprobó trasvasar 114 hm3 en los tres meses a razón de 38 hm3 mensuales. Pero si se hubiera comenzado a trasvasar antes, y habida cuenta de las menguadas (normales) aportaciones de la cabecera del Tajo, el 1 de diciembre Entrepeñas y Buendía hubiesen estado incluso por debajo no ya de los 605 hm3 que marca la ley vigente para ese mes, sino de los 508 hm3 que marca la tablilla que los regantes han elaborado, el ministerio ha acatado y a la que nadie rechista porque ellos mandan. Y si en diciembre no van los 38 hm3 ya montan un escándalo con la llorera de la sequía, del agravio, de que no los dan agua y tal. Y ante unas elecciones a la vista muy justas para el PP y amigos en Murcia y Valencia, nadie quiere mentar la bicha. Aunque para ello haya que torear la ley, el ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sea un cortijo de los regantes del SCRATS, el gobierno de Castilla-La Mancha haga de mamporrero, y la cabecera del Tajo no supere el 22% de reservas, mediada la otoñada, mientras el conjunto de los embalses del Estado se encuentran al 66%, el triple de media que Entrepeñas y Buendía. Y, en ello, empezamos a trasvasar, a un ritmo que supera las propias entradas en la cabecera, un caudal de 16 m3/s y subiendo, a los que confrontar los míseros 6 m3/s que salen hacia el Tajo.

Estoy seguro, a no ser que un temporal extraordinario se asiente sobre el alto Tajo, que el 1 de diciembre los embalses de cabecera estarán justo en los 508 hm3 o poco más, para poder completar la cifra de los 114 hm3. Para el trimestre que viene ya se verá: nos inventamos una nueva regla, compramos agua que luego nos subvencionan, o montamos el pollo de siempre y no decimos nada de que el año pasado fue al año que más se trasvasó desde los gloriosos tiempos de Aznar, y que incrementamos un 120% la superficie regada. Porque los regantes del Tajo-Segura tienen la sartén por el mango: la ley, al gobierno, lo que haga falta… Son los amos y es lo que hay.


El Roto. 16 noviembre 2014. El País.
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viernes, 17 de octubre de 2014

Seguridad jurídica

La Tribuna de Toledo, 17 octubre 2014


En sus comparecencias, declaraciones y puestas en escena, la señora consejera de Fomento de esta bendita Castilla-La Mancha siempre ha defendido eso de la seguridad jurídica y transparencia en todo lo referido a la gestión del Tajo y los sucesivos trasvases al Segura. Pues bien: en su mano y en la de sus subordinados ha estado la negociación del Plan de cuenca del Tajo, así como los truculentos apéndices que a la postre mediante el famoso Memorándum plasmado en la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, y su epígono el Real Decreto 773/2014, de 12 de septiembre, por el que se aprueban diversas normas reguladoras del trasvase por el acueducto Tajo-Segura, han recogido todas las estipulaciones, exigencias y propuestas de los intereses trasvasistas.

Si el Plan del Tajo ya dejaba tocado y malparado al propio río, ya que incumplía la ley española y las directivas europeas, no recogía ni escenarios óptimos de recuperación ni caudales ecológicos en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina…, los acuerdos posteriores entre bastidores –donde Castilla-La Mancha sólo ha negociado la rendición una a una de todas sus plazas y posiciones– han puesto la lápida al Tajo para al menos una década. Negociaciones donde el gobierno de Castilla-La Mancha, la señora consejera de Fomento, tuvo encima de la mesa documentos oficiales de la propia Confederación Hidrográfica del Tajo que sostenían que el decreto de gestión del trasvase Tajo-Segura “no sería coherente con la propuesta de Plan Hidrológico del Tajo” (…) “rompería la unidad de cuenca del Tajo, e incluso específicamente: 1. Imposibilitaría el cumplimiento del caudal mínimo de 10 m³/s en Talavera de la Reina. 2. Dificultaría la atención de los regadíos entre Aranjuez y Talavera de la Reina. 3. Haría inefectivo el bombeo de Las Parras aprobado por el Consejo de Ministros el 21 de marzo de 2014”. Entrecomillo, no invento ni interpreto. Y ese fue el documento que se aprobó finalmente con los parabienes suyos y del Gobierno de Castilla-La Mancha. Un escenario que saben ustedes, Gobierno de Castilla-La Mancha, que es el peor para el Tajo, las provincias de Guadalajara y Toledo, y Castilla-La Mancha. Pero eso quizá les importe muy poco.

La Plataforma ha puesto a disposición de todos los medios de comunicación un informe jurídico donde expone por qué el trasvase aprobado el pasado viernes es ilegal. Eso, señor consejero de Presidencia y Administraciones Públicas y también portavoz del Gobierno regional, no son “simplezas ni pamplinas”. Simplezas y pamplinas son las loas y palabras vacías, tan huecas como el cauce del Tajo o los embalses de Entrepeñas y Buendía. Siga usted defendiendo el trasvase Tajo-Segura como hizo ayer.

Efectivamente, señora consejera de Fomento, señor consejero Portavoz: el nuevo trasvase no se ajusta a la ley, ni siquiera a la patente de corso aprobada con su apoyo. Se justifica en la ley derogada, el plan de Tajo de 1998. Y eso sí, se sigue basando en las “orientaciones etéreas con valor jurídico relativo", dictadas desde los lobbys del trasvase que durante quince años han saqueado –y saquearán– a capricho el Tajo; e incumple el Real Decreto 773/2014. El caso era llevarse cuanta más agua mejor. Pregunten a la Confederación del Tajo. En sus informes oficiales –y públicos– sostiene explícitamente que la cabecera del Tajo se encuentra en Nivel 3, y que sólo se pueden trasvasar 20 hectómetros cúbicos al mes, no 38. Algo sabrán ellos… 

Querían seguridad jurídica… Ya la tienen. En Murcia, claro, para llevarse todo el Tajo y más. Aquí nos quedan las migajas. Y encima aplaudimos. Lo que se deben reír de nosotros… 
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viernes, 19 de septiembre de 2014

Leyes y reyes

La Tribuna de Toledo, 19 septiembre de 2014

Rescataba Jesús Cacho la pasada semana en la singular despedida que propinó a Emilio Botín, una frase atribuida a Federico II de Prusia, el rey Grande que hablaba francés en la corte, gustaba de filósofos, músicos y de invadir –como todos– de vez en cuando Polonia y Silesia. La frase: “Me apodero de lo que codicio y siempre encuentro un corrupto que lo justifica en Derecho”. Y es que viene de molde al último golpe bajo que el Consejo de ministros propinó al Tajo y a Castilla-La Mancha con la aprobación del Real Decreto de gestión del Tajo, que no del Tajo-Segura, como se vende por estos lares. La culminación del proceso hidrológico que tras un Plan de cuenca nefasto, y un Memorandum metido por la puerta de atrás en el Senado que se materializa legislativamente en este Real Decreto, deja al Tajo y a sus usos en una situación más que precaria y delicada, porque como reconocía la propia Confederación Hidrográfica del Tajo, el Real Decreto es incompatible con el mantenimiento de las garantías que el propio Plan fija para abastecimientos y los ya de por sí bajos caudales legales –no ecológicos– fijados en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina.

Con la cabecera del Tajo al 22% de capacidad –la media nacional de los embalses se acerca al 70%– estamos la situación de excepcionalidad que señala la regla de explotación para los envíos por el trasvase, porque el Tajo lo está desde que comenzó a operar el Tajo-Segura. En uno de los años más secos que se recuerdan, se ha trasvasado “más que nunca”, “se ha plantado hasta en las terrazas”, ”un 20 % más” como reconocía el pasado domingo el presidente del Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura, en una entrevista al diario murciano La Verdad. En resumen decía que legalmente hemos hecho todo para quedarnos con el agua, pero ahora tiene que llover. Claro… Y que están, por exceso de agua, ante una “burbuja agrícola”. Es lo que hay. El ministerio ha vaciado la cabecera del Tajo, y ahora a llorar. Este año hidrológico habrá salido hacia el trasvase el 120% de lo que se habrá soltado al Tajo. Eso es el futuro.

A Castilla-La Mancha, al gobierno, le han metido un gol antológico con el Real Decreto. Créanme cuando les digo que es muy triste para quien sabe algo de esto, ver a la presidenta de Castilla-La Mancha felicitándose por el acuerdo alcanzado. Hablando de mínimos para Talavera y Toledo, y con la cabecera vacía. Las leyes van donde quieren los reyes, y los reyes siempre encuentran algún corrupto que se lo encaje en Derecho. Esto es hoy, año 2014, el Tajo. Una enorme mentira en el BOE, y una terrible verdad en su cauce y su territorio.
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sábado, 12 de abril de 2014

Hay que ser hijo de puta

Hay que ser un auténtico hijo de puta para pasar por Consejo de ministros el plan de cuenca del Tajo justo cuando los embalses de Entrepeñas y Buendía están con 886 hm3, han bajado de la cifra mágica de los 900 hm3 de reserva que automáticamente subiría la cifra no trasvasable de 240 a 400 hm3, que no es casi nada, pero es de lo poco favorable, si así se puede decir, que dejaba el nuevo plan.

Hay que ser un auténtico hijo de puta para permitir que durante semanas Entrepeñas y Buendía se vaciaran a destajo, con un trasvase continuado de más de 26 m3/s, es decir, a una media de casi 70 hm3/mes. Se trasvasaba al máximo que daban los bombeos, mucho más de lo que entraba por el Tajo, se podían haber conectado a la vez dos abastecimientos completos a Madrid, dos Canales de Isabel II. Pero como veían que no era suficiente, para conseguir vaciar aún más la cabecera, el ministerio se permitía el lujo de soltar más agua de la cuenta por el propio Tajo, llegándose incluso algunos días a superarse la cifra de 9 m3/s en Aranjuez, todo un desusado lujo por estas tierras.

Hay que ser un auténtico hijo de puta para dilapidar el último ciclo húmedo de Entrepeñas y Buendía sólo para bajar el listón de los 900 hm3, así encaramos la primavera y el verano en la cabecera del Tajo al 36 %, mientras la media nacional se encuentra al 84 %, casi 50 puntos porcentuales más, casi nada. La cabecera del Tajo, aparte de ser el manadero del trasvase Tajo-Segura, es la garante de la gestión de al menos 38.000 km2 de la propia cuenca del Tajo, donde se ubican aparte de los territorios pobres de la hidrocolonia Castilla-La Mancha, la propia capital del Estado, la mayor aglomeración urbana del sur de Europa, y el mayor polo industrial de España.

Hay que ser un auténtico hijo de puta para parir un plan de cuenca amañado, sin por ejemplo caudales ecológicos en las tres mayores ciudades a pie de río en España (Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina), un plan de cuenca amputado elaborado a la absoluta conveniencia de los intereses privados del Levante, donde la participación pública ha sido una pantomima vergonzosa; y, por si fuera poco, darle dos o tres vueltas de tuerca con un Memorándum elaborado directamente por el grupo de presión que es la empresa privada de los regantes del trasvase Tajo-Segura, y empotrarlo sin ningún tipo de discusión en la ley de Evaluación de Impacto Ambiental, a última hora, con el mayor descaro y chulería. Y, encima, como tiro de gracia, también a última hora, con absoluta opacidad y haciendo uso del derecho de pernada político e hidrológico más nauseabundo que he visto, dar por bueno un Real Decreto de gestión de la cabecera del Tajo que de facto es un documento que finiquita el río, que deja las tajadas para el trasvase, y los huesos mondados para el propio Tajo. Una vergüenza, donde por ejemplo, sólo la lectura de la exposición de motivos hace sonrojar a cualquiera que tenga la más mínima idea de cómo funciona un río; donde se fija el máximo de agua que puede ir por el río, pero se deja abierta la compuerta para que se marche por el trasvase lo que haga falta. Repito: lo que políticamente en cada momento haga falta. Insisto: hay que ser un auténtico hijo de puta.

Hay que ser un auténtico hijo de puta para sostener que un río como el Ebro no tiene excedentes en su desembocadura, pero un río como el Tajo sí los tiene en su cabecera, pese a tener sobre la mesa cientos de datos informes y análisis del desastre de gestión que 35 años de Tajo-Segura han ocasionado al propio río, a su ecosistema… pero también al tejido productivo y económico de sus orillas. No digo que al Ebro le sobre agua y al Tajo no. Digo que si no hay cojones para tocar el Ebro, ¿por qué sí el Tajo? ¿Porque tenemos a María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP a tiempo completo y presidenta de Castilla-La Mancha a ratos y misas, que mira por su continuidad y escalada en Génova mucho más que por los intereses de Castilla-La Mancha? ¿Por qué esa doble vara de medir? ¿Por qué esas dos Españas, de primera y de tercera, la que se protege y la que se saquea? Ya está bien.

El que escribe esto ha seguido desde hace ocho años el actual ciclo de planificación hoy finiquitado por el Gobierno, y el anterior que condujo al plan del 98. Ha sido experto invitado en el Consejo del Agua de la Confederación Hidrográfica del Tajo, y conoce la cara A y la cara B, la trastienda, la fachada y los callejones donde se acumula la basura, la mierda y la vergüenza de este plan de cuenca, que entrega el Tajo a los intereses especulativos de un determinado grupo de presión, muy bien organizado, y al que los políticos temen. Es vomitivo que el Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura dicte la gestión del Tajo, no ya de su cabecera, sino de todo el río. Pero lo es más que dicte la política nacional del agua en España. En el Segura no hay un déficit estructural, lo que hay es una mafia perfectamente organizada y que se la permite mangonear al más alto nivel. Esto da el nivel de los gestores públicos del actual ministerio, y del anterior. Y da el nivel de la planificación hidrológica española. El plan del Tajo hoy ha nacido muerto. Pero todos los que hoy miran para otro lado, aplauden o repiten el mantra de lo buenos que somos en España con eso del agua, deberían reflexionar muy profundamente por qué se condena a un río, por qué nos pasamos la Directiva Marco del Agua, y el sentido común por el arco del triunfo con el Tajo. ¿Es el Tajo el río a sacrificar? ¿Lo seguimos manteniendo en su Guantánamo hidrológico? ¿Miramos a otro lado y nos tapamos la nariz cuando vamos a Toledo y vemos pasar una cloaca a cielo abierto? ¿Seguimos manteniendo en los papeles un trasvase del 85% de las aportaciones de la cabecera?

No. El plan del Tajo hoy nace muerto. Me podrán robar, pero nunca me podrán llamar traidor a mi tierra ni a mi río. Seguiré peleando por el Tajo. Por justicia, por convencimiento, por decencia, porque lo merece, porque sé que un día el río volverá, y nadie entonces se acordará de esa tropa de hijos de puta que lo condenaron a ser un destierro y un estercolero durante décadas. El Tajo volverá. Estoy seguro. 
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viernes, 28 de marzo de 2014

La privatización del Tajo

La Tribuna de Toledo, 28 marzo 2014



Si Castilla-La Mancha fuera una región normal, no podría ocurrir lo que pasa con el Tajo. Pero Castilla-La Mancha no es una región normal, ni siquiera es una región, sólo mero cajón de sastre de lo que sobraba en otro lado u otros no querían. Así, llegados a éstas, el ministerio de Medio Ambiente que de momento capitanea Cañete, ha decidido privatizar el Tajo, regalárselo a los intereses empresariales y especulativos de los regantes murcianos, y aquí no pasa nada. Es más, mientras, María Dolores de Cospedal, secretaria nacional del Partido Popular por vocación,y presidenta de Castilla-La Mancha a tiempo parcial y escurrido, deja hacer y permite el expolio, y manda a los corifeos habituales a loar los triunfos de su inexistente política de aguas. Otro botón del descosido: ahí está el plan del Júcar, refrendado ayer por el Consejo Nacional del Agua, donde Castilla-La Mancha sólo recibe las sobras del festín valenciano. Todo un triunfo. Otro.

El Tajo siempre ha sido desde los tiempos del virrey Bono un inmenso cromo que cambiar por las ambiciones de turno. Ahora, sumando el plan del Tajo, el memorándum y el decreto de gestión del Tajo-Segura refrendado ayer por el Consejo Nacional del Agua, se consuma definitivamente la capitulación de Castilla-La Mancha, que acepta sin rechistar dejar en precario sus abastecimientos y regadíos, y conformarse cuando los haya con unos caudales míseros en Toledo y Talavera de la Reina. Cañete y Cospedal han actuado al dictado de los regantes de Murcia, del todopoderoso sindicato de regantes del Tajo-Segura. Es, permítanme ustedes, una pena y un error descomunal. Pero sobre todo,la constatación de que Castilla-La Mancha no pinta nada, y que, al final, a esta región y a sus intereses no los defiende ni Dios.

Así que ahora ustedes escucharán a los voceros habituales loar los logros de nuestra presidenta en el agua y tal. Pero la verdad se marcha todos los días a Murcia, vía trasvase blindado ya para mucho tiempo por los decretos aplaudidos y compartidos por el gobierno de Castilla-La Mancha. Más transparente que esa verdad, sólo el agua del trasvase. 
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martes, 26 de noviembre de 2013

Alegaciones al nuevo Plan de cuenca del Tajo

El pasado día 25 de noviembre terminó el plazo para presentar alegaciones al nuevo Plan de cuenca del Tajo, el que deberá estar en vigor en -se supone- 2015. Esquizofrénicamente hablando, ahora convivimos con un trío de Planes. El vigente de 1998; el que se aprobará, Cañete mediante, a finales de 2013; y éste novísimo, calco del precedente, que estará listo, después de que nos hagan perder el tiempo con reuniones, consultas públicas y otros adornos inútiles, en 2015. Éste es el comienzo, a modo de prólogo, de las alegaciones o sugerencias -da lo mismo, porque para lo mismo sirven-, que ha enviado a la Confederación Hidrográfica del Tajo la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina.

La Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche, de Talavera de la Reina, ha rechazado de plano el borrador del plan de cuenca del Tajo aún no aprobado, a información pública en marzo de 2013. Ya quedó expresado en el documento de alegaciones nuestra negativa a un plan de cuenca que nace viciado, que adolece de criterios técnicos más allá de apuntalar a toda costa el trasvase Tajo-Segura y el mantenimiento sine qua non una gestión retorcida del Tajo que sólo busca el agotamiento del propio río y la mayoría de los afluentes, sin importar en absoluto la recuperación del propio Tajo.

El anterior proceso de planificación de la cuenca del Tajo es ejemplo de lo que nunca debería ser un proceso de planificación, más en un país democrático y –en teoría– tutelado por la Directiva Marco del Agua. Al borrador aparecido en 2011, donde se hacía un análisis concreto y rotundo del Eje del Tajo, pasamos en 2013 a un borrador de Plan “oficial”, completamente amputado y perfectamente amoldado a los intereses que gestionan el Tajo, donde volvemos a utilizar los mimbres del pasado para llegar a una gestión totalmente supeditada tanto a los ficticios “excedentes” de la cabecera del Tajo; como a la sobreexplotación que el Canal de Isabel II somete a buena parte de los ríos del Sistema Central, incapaz aún en el año de 2013 de devolver a los ríos el agua con unos parámetros de calidad aceptables; y cómo no, un documento absolutamente plegado también a los intereses industriales de la gestión del Tajo desde la entrada del embalse de Azután hasta su salida de España por la presa de Cedillo, sin importar un bledo el régimen de caudales en Portugal, atado a una anacrónica regulación por el convenio de Albufeira, tan limitada y con caudales tan escasos para los vecinos portugueses, como condicionada por la explotación hidroeléctrica del tramo inferior del Tajo español.

No ha servido para nada el Esquema de Temas Importantes, rubricado por el Consejo del Agua de la Demarcación del Tajo, con –por ejemplo– unos caudales ecológicos establecidos para Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina que ha desaparecido por completo, sin ningún tipo de explicación, siendo sustituidos por unos eufemísticos caudales “legales” cocinados a mayor gloria y perpetuidad del Tajo-Segura. ¿Y al Tajo? Pues eso, las sobras.

Y, por si fuera poco, nos encontramos, fuera de cualquier proceso de planificación, de información pública, de acceso de los ciudadanos, y de esas tonterías que con el Tajo nunca casan, con un denominado memorándum de entendimiento entre las Comunidades autónomas para repartirse el Tajo, que viene a desguazar definitivamente y a triturar el Plan de cuenca del Tajo. Vamos a ver: ¿Qué chapuza es ésta? ¿Qué respeto tienen a los ciudadanos? El “empotramiento” de dicho memorándum en la ley de Evaluación de Impacto Ambiental define claramente lo que es el Tajo en este país, la cobardía del ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, así como quien controla efectivamente el Tajo, que no son sino los poderes fácticos ligados al trasvase Tajo-Segura. Este memorándum impone la gestión no sólo de la cabecera del Tajo, sino del propio Eje del Tajo, incluso los abastecimientos a la capital del Estado. ¿Cómo es posible que el interés particular de determinados regantes y de sus órbitas económicas, sociales y políticas interesadas, sean capaces de condicionar el futuro de la cuenca hidrográfica del Tajo? ¿Cómo es posible que ustedes desde la Confederación Hidrográfica del Tajo “blanqueen” ese disparate, asientan, callen, admitan y traguen? En estas estamos.

Ustedes han parido un Plan de cuenca del Tajo que nace muerto, porque aquí ha metido mano todo el mundo, especialmente los intereses del trasvase y de la gestión draconiana de los ríos que explota el Canal de Isabel II. Para ustedes, para el Plan de cuenca que aprobarán en unos días, el Tajo es una sobra, un estorbo, una raspa que tirar a la basura, una vez sacada la carne y servida y condimentada al mejor postor. Ése es su río, el que nos ofrecen. A estas alturas nos importa muy poco si ustedes –técnicos y gestores de la Confederación Hidrográfica del Tajo– aceptan, comparten, o acatan en silencio la gestión del Tajo. O si están a gusto sabiendo que desde la Dirección General del Agua o desde la Secretaría de Estado se dicta a rajatabla una política de aguas tan bastarda como anacrónica. Donde manda capitán… ya saben. Allá ustedes repito, si no son capaces de realizar su trabajo como Dios, la Directiva Marco del Agua y la legislación de Aguas española exigen. Allá ustedes repito. Pero lo que les decimos en este punto es que están escribiendo con el Tajo, documento tras documento, anejo tras anejo, una de las historias más negras de la política de Aguas en España. Tan negra, sucia y espesa como la mierda que baja por el Tajo exhausto y anémico.

¿Y ahora qué quieren de nosotros? Repetimos: ¿Y ahora qué quieren, de nuevo de nosotros? ¿Que nos impliquemos en reuniones, procesos de participación, jornadas informativas? ¿Que elaboremos alegaciones rotundas como puños? ¿Que colaboremos? ¿Para que luego hagan con todo eso una perfecta pelota de papel y la tiren a la basura como en el anterior Plan de cuenca? ¿Quieren que colaboremos con ustedes para “lavar” el siguiente Plan de cuenca, para que puedan decir en Bruselas que ha habido “participación pública”, que ha sido un proceso “democrático”, que aquí “no ha pasado nada”? ¿Eso es lo que quieren de nosotros? ¿Quieren que seamos cómplices de un nuevo plan de cuenca tan bastardo como el anterior, con padres en la mitad de los despachos del Ministerio y con más sangre levantina que la lógica en un río castellano y portugués? Se equivocan. Aquí tendrán lo justo, sólo eso. El resto en Bruselas. No vamos a ser desde esta Plataforma cómplices de sus traiciones, silencios, omisiones, renuncias y miedos. No estamos para eso. Han tenido durante seis años nuestra mano tendida. La han despreciado. Allá ustedes hacia dónde están llevando el Tajo. La Historia (ésa que se escribe con mayúsculas) se lo recordará.
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viernes, 15 de noviembre de 2013

Una lápida para el Tajo

La Tribuna de Toledo, 15 noviembre 2013

Se equivoca Emiliano García-Page: el cóctel montado en los últimos meses entre el Ministerio de Cañete y el gobierno de Cospedal, con el aguado Plan de cuenca del Tajo por un lado unido al memorándum del Tajo-Segura, pactado y cerrado a cencerro tapado entre los regantes del trasvase y el ministerio de Cañete –apoyado extrañamente in extremis por el gobierno de Cospedal–, es más que una traición y una vergüenza para Toledo. De rechazarse en el Senado las enmiendas presentadas a la ley de Evaluación de Impacto Ambiental, donde subrepticiamente se ha ejecutado la mayor modificación legal de la historia del trasvase Tajo-Segura, podremos decir que hemos perdido completamente el Tajo.

Castilla-La Mancha siempre ha defendido una posición clara y lógica frente al trasvase Tajo-Segura, no por egoísmo ni porque el río sea nuestro, que ése no es el estilo castellano, sino porque sabemos que no hay excedentes en cabecera, y que el hidrocolonialismo fraguado en el franquismo es incompatible con el desarrollo lógico de un territorio, el nuestro, que necesita sus recursos naturales, entre ellos el Tajo. No son asumibles esquemas de los años sesenta del pasado siglo, en la España del XXI. Hasta ahora la política de Castilla-La Mancha ha sido la de intentar recuperar posiciones respecto al trasvase, y no ceder ni un milímetro más. Pero ahora, esto ha saltado por los aires. Hemos abierto de par en par y sin motivo la puerta del castillo, y los bárbaros saquean a capricho. ¿Por qué?

Las consecuencias del memorándum han sido perfectamente explicadas en dos magníficos informes de la Fundación Nueva Cultura del Agua, que se pueden consultar en su web. Aquí no tengo espacio. Sólo decir que a partir de ahora el Tajo, no sólo la cabecera, se gestionará a capricho de los intereses del Levante; que se abren los mercados del agua de tal manera que –según doctrina del Tribunal Supremo que choca frontalmente con la ley 80 del régimen económico del trasvase, que curiosamente liquida las enmiendas al memorándum– los trasvases y las ventas podrán superar holgadamente los 600 hm3 anuales, de tal manera que se podrá estar trasvasando al máximo, mientras no hay agua –literalmente– en el Tajo en Aranjuez, Toledo o Talavera; y la mínima que pase sean las residuales del Jarama derivada a Finisterre. Y, claro, sin agua paras regar, ni en el Alberche, ni en el Tajo. Un desastre.

La tramitación en el Senado aún no ha terminado. Espero que haya cordura. Esto es muy grave, porque las repercusiones serán para décadas. Aún se está a tiempo de enderezar la situación. Esto es una cuestión de “Estado” donde Castilla-La mancha no debería haber bajado la guardia. Sólo pido altura de miras y pensar en el Tajo y en Castilla-La Mancha. Quizá sea pedir mucho.
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viernes, 18 de octubre de 2013

Viriato contra la SS Panzer

La Tribuna de Toledo, 18 octubre 2013

Después de analizar las enmiendas al proyecto de ley de Evaluación de impacto ambiental, en que ha terminado chapuceramente deviniendo el memorándum del Tajo-Segura, la conclusión es clara: han ganado el trasvase Tajo-Segura y, sobre todo, los negocios ligados al agua trasvasada; y han perdido, y mucho, el Tajo y Castilla-La Mancha. Aquí lo único que sorprende a estas alturas es la presencia de Castilla-La Mancha en la fotografía de la infamia. Porque la rendición ha sido absoluta, sin concesiones. Si sumamos el memorándum al plan del Tajo, la suerte del Tajo está echada. Y esto lo sostiene aquí y donde sea alguien quien lleva cerca de tres décadas trabajando y estudiando el Tajo, y que sabe bien lo que dice.

La escenificación del reparto del Tajo, donde se ningunea el proceso –el legal– planificador abierto todavía por la propia CHT, y donde dos comunidades sin territorio en el Tajo –Murcia y Valencia –se quedan con el Tajo, mientras las tres implicadas ríen y hacen de meros palmeros, será recordada como uno de los hitos de esa historia de la infamia del Tajo y de Castilla-La Mancha. Como bien dicen en Murcia, ni con el Caudillo y sus ministros tecnócratas consiguieron tanto. Ahora por fin tras 40 años lo han logrado. Tienen razón. Por fin el Tajo es suyo. Punto.

Con el memorándum y la apertura de los bancos del agua, junto con el plan de cuenca a aprobar, los caudales irrisorios fijados en Toledo y Talavera de la Reina, así como el trasvase de aguas residuales del Jarama al embalse de Finisterre sobre el Algodor, el escenario que se le presenta al Tajo y a Toledo y Talavera, es aterrador. Y una cabecera gestionada siempre en el límite de los 400 hm3, con trasvases. Es aterrador, repito, y no exagero. Y con el Alberche condenado a terminar en las tuberías del Canal de Isabel II.

Cospedal y su consejera de Fomento han terminado vendiendo al Tajo y traicionando a Castilla-La Mancha. No es algo nuevo: ya lo hizo Barreda hace casi una década con el –también, ni siquiera innovan– acuerdo histórico firmado entones con Narbona al comienzo de la era Zapatero. Ahora ha sido Cañete, el que sólo tiene cojones para desguazar aún más el Tajo pero no para tocar el Ebro, faltaría más. Lo siento por el Tajo y por Castilla-La Mancha, somos el hazmerreír, nos vendemos por tres duros y encima reímos. Es muy triste.

En las últimas tres semanas la Plataforma del Tajo ha presentado una queja de mil páginas a la Comisión Europea contra el Tajo-Segura y su impacto en la Red Natura 2000; una queja a la Defensora del Pueblo; y cien páginas de alegaciones al plan del Tajo. La Plataforma y la Red del Tajo trabajan a destajo. Como Viriato contra la SS Panzer. Piedras contra cañones. Contra todos. Pero con la razón y el Tajo por delante. Esto no ha terminado.  
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viernes, 20 de septiembre de 2013

El Tajo se nos ha ido –otra vez– de las manos

La Tribuna de Toledo, 20 septiembre 2013

Javi García @Javikatura

Los lectores de Talavera ya me conocen, pero los de Toledo quizá se anden preguntando si este columnista sabe escribir de algo más que no se agua, ríos, y, en especial del Tajo, ese cadáver insepulto que hiede a las puertas de nuestras ciudades. Sí, prometo que la semana que viene hablaré de otra cosa, no sé si del gobierno o del desgobierno que nos lleva, o quizá de algo que merezca la pena. Pero hoy escribo a poco de registrar cerca de un centenar de folios con las alegaciones de la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina. Cien páginas no de bulto, sino donde se alinean apretados y con sustancia todos los despropósitos que el Plan de cuenca del Tajo nos traerá.

Verán: aquí el asunto técnico es lo de menos. Se sabe que no hay agua en el Tajo casi ni siquiera para el Tajo, como para darse el lujo de mantener un trasvase. El asunto –el negocio– es político, y hasta me creo que los negociadores del gobierno de Castilla-La Mancha se llegaran a creer que la Secretaría de Estado, la Dirección General del Agua, el CEDEX y toda la maquinaria ingenieril que sabe poco de ríos pero mucho de hormigón, que ensalza el trasvase como enorme y gran obra patria, quizá fuesen de frente, al menos al principio. La historia de este plan de cuenca es negra, oscura, y –lo mejor de todo– es que aún está en la parte decisiva por escribir. El borrador –lo dejamos claro en las alegaciones– es una basura. El buen trabajo de la Oficina de Planificación Hidrológica de la CHT llevado a cabo hasta el borrador fulminante de 2011 –publicado sólo 48 horas y retirado por orden del gobierno de Zapatero–, ha sido frankesteneizado ahora, deglutido por la Dirección General y la Secretaría de Estado, pasado por la trituradora de los regantes del Tajo-Segura y, para terminar, apuntalado por un sinfín de informes técnicos ad hoc, pagados por las plusvalías del Tajo-Segura, y firmados por los estómagos agradecidos que han mamado durante décadas del negocio.

Es lo que hay. Las plataformas ciudadanas llegaremos hasta el fin. Pido lo mismo al gobierno de Castilla-La Mancha. Si persisten en su buenismo, acabarán cosidos a navajazos desde Murcia y Valencia, vendidos por Cañete, y con mucho humo entre las manos. Espero que la presidenta Cospedal bloquee el plan del Tajo y desactive el memorándum, aunque lo veo difícil, porque éste se extenderá silencioso como un cáncer en decretos, leyes, aquí y allá.

El Tajo se nos ha ido –otra vez– de las manos, como a finales de los noventa. Aún hay tiempo para rectificar. Veremos lo que pintan Castilla-La Mancha y su presidenta. Comienza el juego.
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