viernes, 20 de abril de 2012

Avisando, que es gerundio

La Tribuna de Talavera, 20 abril 2012

Ya expresé aquí lo que me parecía la liquidación física del Mercado de Ganado, que la intelectual no es de ahora No voy a entrar en más profundidades, que no tengo ganas. Para qué. Entiendo que el desesperado tenga que arrancarse el colmillo de oro que le queda para pagarse un bocadillo de chóped. Este es el tiempo que nos toca vivir ahora. Poco más.

El miércoles, a la misma hora del besamanos de la firma de la cesión/alquiler de los terrenos del Mercado a la empresa adjudicataria, lejos, en Madrid, el director general del Agua del Ministerio convocaba de urgencia y ponía firmes a todos los jefes de las oficinas de planificación de las confederaciones hidrográficas: hay que sacar los planes de cuenca ya, y cuando digo ya, es ya. Pasado mañana, es decir, a final de año o principios del que viene. En nuestro caso, en el Tajo, el plan de cuenca está terminado, niquelado. Y con él, también la orden de liquidación del trasvase Tajo-Segura. Desconozco cuáles serán los parámetros políticos con los que se intentará dinamitar o mantener el trabajo realizado por la anterior oficina de planificación de la CHT; y si se mantendrán las cifras, o se maquillarán para que crear, de nuevo como en 1997, de la nada excedentes que trasvasar.

Pero de ello depende que tengamos Tajo de nuevo, y sobre todo Alberche. Que nadie se haga ilusión con agua en garantía del Alberche, y con más regadíos. Mantener los actuales es una tarea titánica. Si no hay voluntad política y social será muy difícil entrar en el reparto de caudales y dotaciones para regadío. Quiero decir que al final puede que no tengamos agua para regar los pastos de las vacas, y que haya que importar los forrajes de Murcia, por ejemplo, regados con agua limpia y abundante del Tajo.

Si no nos ponemos las pilas en estos seis meses, nos podemos echar la siesta 15 años. El bacalao se va a partir ya, y si no se aprieta, ya sabemos a dónde van a ir a parar las tajadas; y a dónde las raspas. Aviso: o todos a una ahora, o 15 años para llorar, deporte tan talaverano como malvender por cuatro duros nuestro patrimonio. Pobre y mohoso, pero nuestro.
Share/Bookmark Leer más...

jueves, 19 de abril de 2012

La columna bis

Para mañana me salía esta columna para La Tribuna de Talavera, pero tocaba hacer otra sobre el Tajo y el Alberche. Hay veces en que debes escribir una cosa, pero también tienes que escribir otra. Esta vez he elegido lo que tengo que publicar, que quizá no sea lo que debo. (Qué más dará). Pero las columnas han de salir, aunque no sea en papel, porque no deben quedarse dentro, y madurar hasta pudrirse y desvanecerse en lo que pudieron haber sido. Ésta es la columna oficiosa de mañana viernes. La que saldrá es la que tiene que salir. Cada vez los caminos se separan más. Entre medias quedan ríos y cordilleras. Distancias.

MIS CASAS



A veces en mis casas encuentro telarañas gigantes donde duermen las penas y los olvidos. Telarañas antiguas, desgarros de salamanquesas y tiempos donde tropiezan las lagartijas y mi cabeza de vez en cuando.

A veces encuentro culebras pequeñas, de escalera, dormidas por el frío y por el hambre y por el abandono. Tristes, refugiadas en el vestidor. Entonces las cojo, con mucha delicadeza, y me las llevo a las lindes de los caminos poco transitados, hierba alta, hinojos inmensos como helechos arborescentes. Y allí las dejo, restregando su polvo y su frío, respirando libres el viento de la mañana. Y las veo partir, despacio.

Otras veces encuentro esqueletos de gorriones a los que alguien cerró la ventana. La libertad no se puede cazar, pero sí asfixiar. En las órbitas vacías, en lo que antes fueron ojos fulgurantes, se mueven hormigas negras y diminutas que entran y salen como queriendo llevarse el vuelo o la luz de la vida. Gorriones tristes, traicionados, junto a las ventanas de los baños de la planta superior, terreno incierto entre el bidé y el lavabo.

A veces, en mis casas, encuentro el fulgor de una golondrina dáurica, el nido perfecto de barro, el vuelo eléctrico a ras de piel. Entonces me quedo observando la arquitectura del barro, las formas, la belleza.

Y otras veces, entre el frío, en mis casas caminan los recuerdos, las pieles antiguas de lo vivido, las voces, las palabras, los silencios, las ausencias. En los papeles pintados juegan arañas, imperturbables al tiempo. Me entretengo en adivinar los territorios, las cordilleras y los acantilados. En las casas antiguas lees la vida, las ganas, la fuerza, la familia, el ímpetu, la noria del tiempo, el olvido, el espacio, el abandono, la distancia, la renovación. El fin.

Algunas veces, en mis casas, encuentro mariposas gigantes que duermen un sueño muy largo. Las despierto y las saco al sol, a los patios interiores llenos de amapolas y cardos. Allí las sostengo un rato en la mano, mientras se recargan de luz y fuerza; y cuando están preparadas  lanzan un vuelo que deja el espacio lleno de polvo de oro y resplandor. Me las quedo mirando un rato, bajo los vencejos, como se pierden más allá del frío de mis casas, de la trampa de humedad que todo lo atrapa.
   Share/Bookmark Leer más...

viernes, 13 de abril de 2012

La segunda pica en el Tajo

La Tribuna de Talavera, 13 abril 2012

Fue en el año increíble de 1979 la última vez que el agua de la cabecera del Tajo llegó hasta Talavera de la Reina. Aquel año, de grandes lluvias, el operador hidroeléctrico de Entrepeñas y Buendía vació a conciencia los embalses en plena crisis del petróleo, y con la amenaza ya materializada del trasvase Tajo-Segura recién terminado, y que Franco no pudo inaugurar porque había muerto cuatro años antes. Aquel invierno recuerdo al Tajo inmenso de agua y espumas como icebergs saltando la azuda de La Morana. El Tajo olía espeso, a río, a la mierda de los colectores, a detergente y a la química de las industrias que sin piedad vertían desde Madrid. A partir de aquel día hubo dos Tajos: el prístino reservado al Trasvase; y el de los colectores de Madrid, el Jarama/Tajo novísimo que nos llega a Toledo y a Talavera.

Por primera vez en 33 años, el 30 de marzo pasado, la Comisión de desembalse de la Confederación Hidrográfica del Tajo reservó parte de la cabecera del Tajo para los regantes del Canal Bajo del Alberche, con lo que rompía de facto la Regla de explotación del trasvase, así como el vigente Plan de cuenca del Tajo (que sólo contempla la cabecera del Tajo para los usos del tramo Bolarque-Aranjuez). Esta segunda pica en el Tajo se une a la primera, al borrador fantasma que la propia CHT hizo público en su web durante 48 horas, y donde –literalmente– se cimentaba, con los argumentos técnicos de las alegaciones que envió la Plataforma al infumable Esquema de Temas Importantes, la necesidad de más caudal de la cabecera para Talavera. No quiero decir con esto que sea bueno que haya agua del Tajo para regar este verano en Talavera. No. Hay que exigir que sea agua del Alberche, y no veo voluntad política en pelearlo (tanto en el PP como en el PSOE). Pero sí destaco que por primera vez se pone orden, y sobre todo que ya la realidad rompe las costuras y se va imponiendo a las leyes inconstitucionales en que se cimenta la gestión del Tajo. Y que el trabajo va dando sus resultados.

Por primera vez en 33 años se unifica la gestión de la cabecera del Tajo con su tramo medio. Estamos en un momento crítico, histórico. Con mayúsculas. Se ha hecho mucho desde la Plataforma del Tajo y del Alberche. Se empiezan a ver los resultados. Pero queda mucho, sobre todo por la falta de convicción política. Ahora hay que pelear por el Alberche, a una. Y el que se esconda, allá él.

Estoy seguro que dentro de poco tendremos una gran crecida del Tajo y del Alberche en Talavera, una crecida como la de los 70, que se llevará definitivamente por delante toda la mierda acumulada en décadas de saqueo, olvido y silencio. Llegará. Que no quepa duda.
Share/Bookmark Leer más...

viernes, 30 de marzo de 2012

Alberche: última oportunidad

La Tribuna de Talavera, 30 marzo 2012

Los chopos en fila. Los fotografío. Sin hojas aún. Lanzas grises, destacamentos perfectos. Los amentos son pendientes arrancados con maldad por el viento. Suelo de la vega removido por los tractores. Tierra seca. Arena que se levanta en remolinos. Oleadas eléctricas que tren la música de los albañiles desde la urbanización. Alta, chirriante. A veces cambia el viento y se la lleva hacia el este. Entonces el espacio es del sonido del agua. El Alberche baja mínimo, susurrante en su cueva de alisos y sauces, donde no hay sitio para el ruido, lo extraño y el mundo de afuera. Me siento. Cierro los ojos. Sonido del agua, un pinzón, el paso de rabilargos cruzando, la lavandera, el mosquitero. 


Las raíces de los fresnos están al aire. Huesudas y menudas. El agua del Alberche no llega ni para taparlas. Es el límite. Más allá morirán los árboles, el bosque se reducirá más y más hasta ser sólo el propio cauce del río, convertido en arenal o erial. Lo he visto demasiadas veces en el Tajo, en el Alberche, en el Tiétar. Los ríos no dan más de sí. Asistimos a su desaparición completa, sin dejar rastro nada más que en los mapas antiguos. Robert Redford hace una película sobre el agotamiento y la desaparición del Colorado. Habrá que hacer una aquí sobre el Tajo, el Alberche, el Tiétar. Antes de que no quede nada.


Hoy, gente que jamás se ha sentado a escuchar el Alberche, decide en Madrid si se cierra durante dos años el río en Picadas: es decir: que no haya agua ni para el río, ni para regar, ni para beber en Talavera (nos apañamos con las aguas residuales que se van echando por el camino). Eso implicaría que no habría agua para regar en Talavera, porque el Tajo no tiene, independientemente de su calidad inasumible. Un panorama complicado ahora que empresas quieren instalarse en Talavera y comarca para aprovechar los productos agropecuarios de la vega. ¿Cómo se explica esto?


Los números no engañan. Ni las traiciones. Hay argumento para una novela. Nos han dejado las sobras, y ni eso muchas veces. Los números, las hemerotecas, los decretos y leyes no mienten. Tampoco las raíces de los fresnos, huesudas, gastadas, dibujando en el aire el vacío, la ausencia de agua, de río. Hay que cambiar el escenario de 30 años de renuncias. Y abrir uno nuevo. Sin él no hay futuro. Los ríos, el Alberche mínimo, el Tajo gastado y parado todo el invierno, son los espejos donde se refleja el alma de esta tierra. La última batalla está por darse. Los chopos, destacamentos perfectos, están dispuestos.
Share/Bookmark Leer más...

viernes, 23 de marzo de 2012

La teta del Alberche

La Tribuna de Talavera, 23 marzo 2012

Hasta finales de los 80 el Alberche fue un río. A mediados de los 90 Madrid le pegó el primer bocado. El segundo y definitivo en el año de 2004, cuando al mismo tiempo que Zapatero liquidaba el trasvase del Ebro, concedía a Madrid la otra mitad, con la aquiescencia y celestineo de Barreda y  Narbona, ésta musa entonces y hoy del ecologismo oficial. Hablo del año 2004, ayer mismo. Después, con el Plan de sequía –contra el que en solitario alegó y batalló la Plataforma de Talavera–, se echó el candado definitivo al Alberche, condenado a morir en Picadas, al igual que el Tajo muere en Bolarque.

No tengo espacio para aburrir repitiendo lo indispensable que es el Alberche para la provincia de Toledo. Con las dos arterias principales de la provincia condonadas y derivadas, el escenario futuro no puede ser más inquietante, no sólo desde la perspectiva ambiental, sino desde la económica y productiva. El agua es poder, dinero y desarrollo. Y en al año 2012 se está concretando exactamente el escenario trazado por los tecnócratas franquistas allá a mediados de los 60. Talavera de la Reina y Toledo viven de las sobras, tanto de agua en alta para abastecimiento, como para usos agrícolas.

Nos tocan las migajas, y sólo cuando los demás están implados; y ni siquiera eso ya, visto lo que ha ocurrido esta semana con los regantes del Canal Bajo del Alberche, a los que se los ha negado un mísero hectómetro cúbico, mientras se trasvasan 230 desde la cabecera, y los embalses del Alberche están al 70%. ¿Ha escuchado usted alguna declaración, palabra, muestra de apoyo de la consejera de Agricultura del gobierno de Castilla-La Mancha? Yo tampoco.
Madrid ha enganchado la teta del Alberche y no la suelta. Murcia la del Tajo. Y aquí a verlas venir. Sorprende y preocupa la –por definirlo de alguna manera– timidez del gobierno de Castilla-La Mancha –éste y el de ahora, la línea editorial es la misma–; y la pusilanimidad de Talavera. El martes, cuando se negó el agua los regantes, en cualquier sitio el alcalde, la consejera y todo quisqui hubiera puesto el grito en el cielo y levantado más de un teléfono. Aquí no. Somos diferentes. Y luego nos preguntamos por qué nos va como nos va.
Share/Bookmark Leer más...

viernes, 16 de marzo de 2012

Perros y collares

La Tribuna de Talavera, 16 marzo 2012

Veo los mismos modos, las mismas cohortes de encorbatados estirando el gañote para salir en las fotos de cortes de cintas, pasacalles e inauguraciones varias. Veo los mismos modos en los medios de comunicación, el vasallaje al poder, el no molestar y amoldar el calificativo al gusto del jefe de gabinete de turno. Veo que en la corte ya se han adaptado al tran tran, al toque cansino del balón en el centro del campo, en el tránsito de eso de la herencia recibida a la espera de los brotes verdes que no aciertan a asomar esta primavera cabrona, seca y extraña. Observo que los indígenas ya nos hemos acostumbrado, que ahora tocan estos, que ya se llevaron bastante los otros. Es posible que aún alguien piense que va a ser distinto. No. Se equivoca. El objetivo es el poder, no hay más allá. A partir de él se montan las estructuras de clientelismo, de los amigos, de la familia. Esto es España, Castilla-La Mancha, Talavera de la Reina. Lo mismo da. No hay crítica. El periodismo, la opinión, tiene que comer, y alguien tiene que echar la postura. Los agentes sociales, los antaño abajofirmantes, volverán a abajofirmar en cuento sea necesario. Es cuestión de tiempo. Esta región, Castilla-La Mancha, es un iceberg que se va deshaciendo en su pantano grasiento, donde el régimen de antes deja paso al régimen de ahora, con presidenta ausente y gobierno de 2ª B, como el Puertollano o el Toledo, o de preferente regional como el Talavera. A juego. No veo a Mas o a López o a Monago en funciones de presidente ausente, de bolos o lo que se tercie, con el déficit brutal, sin pagar ni a Dios, recortando sanidad, educación y todo lo que se mueva, con la gente, ésa que vota, rebuscando en los contenedores de basura. No. Hay poco respeto hacia Castilla-La Mancha, pero en el fondo no importa. Nos difuminamos, cruzamos la mayor sequía de los últimos cien años pero nadie dice nada sobre el trasvase que se nos lleva el Tajo. Sacaremos a las vírgenes, nos pondremos la peineta y la mantilla y esperaremos que el cielo provea. En el fondo somos una panda de paletos. Los que valen ya se han ido a Madrid; o a Murcia y Alicante. En la radio pública echan pasodobles, que es lo que entienden en Madrid que quiere y es Castilla-La Mancha. Y que quizá, sea..
Share/Bookmark Leer más...

viernes, 9 de marzo de 2012

Paracaidistas sin mapaplanos

La Tribuna de Talavera, 9 marzo 2012

La vida es un concepto de escalas. En Maestría nos enseñaron con fruición la diferencia entre lo macro y lo micro en esos mapaplanos que entiende mi amigo Rafael Gómez. Yo siempre he confundido los mapas con los planos, quizá por esa querencia a amalgamar y mezclar los ingredientes de la vida, como se guisan los chorizos en la artesa. Pero reconozco que no es así, que cada cosa a lo suyo. Estas reflexiones me vienen a las mientes estos días mientras sigo a las primeras golondrinas, veo llegar a aviones y vencejos, y los cernícalos y los elanios buscan el mejor chaparro para hacer el nido. El otro día me despisté y puse la radio regional, la pública, la que pagamos todos. Y había un tipo en la tertulia de la mañana, el presentador, el que iba sobrado, que en un momento determinado preguntó que qué era eso de GICAMAN: ¿Es Gicamán o Xicamán?, dijo el interfecto con resonancias de QuiXotes varios. Uno de los tertulianos le echó el capote. Y acto seguido, mientras el elanio de la curva de Hormigos se paraba en su señal de prohibido adelantar, volví a poner por quinta vez el cd de Bruce Springsteen, uno de los 70, lo más moderno del año.


El problema de los paracaidistas que nos caen en esta región, es que aún no se han dado cuenta de que no gobiernan Madrid, con un PIB por kilómetro cuadrado 50 veces superior al de Castilla-La Mancha. Si no se sabe qué es GICAMAN, es complicado que sepamos por qué tenemos que mantener al médico de Parrillas, los colegios de La Jara, o arreglar una carretera en la behetría de Molina. Los paracaidistas norteamericanos que tiraban sobre Francia llevaban un pequeño diccionario con lo básico y un mapaplano-croquis. Estos –políticos/periodistas/opinantes– se han visto dos capítulos de José Mota y se creen que han inhalado el manchegismo más profundo. Van sobrados. Y no los líes con eso de que no toda Castilla es la Mancha, que están muy tiernos. Castilla-La Mancha, para el perfil que nos lleva esta primavera temprana, es lo que queda más allá del AVE en Toledo: terra ignota, que desamortizar, ingobernable, alfoces que ceder a las nuevas órdenes de caballería privatizadora.

Lo que no se quiere, ni se valora ni se entiende ni se defiende. Y es lo que le está pasando a esta Castilla-La Mancha. Con una presidenta a tiempo muy parcial, sin confianza para delegar en un gobierno fuerte, esto se derrama como las estelas de los aviones, mientras enzarca el paisaje y el futuro. Hoy nos quitan 30 médicos en Talavera, 11 en Urgencias. Y no pasa nada. Lo de Castilla-La Mancha huele; pero lo de Talavera de la Reina y su comarca duele. Tomamos nota.
Share/Bookmark Leer más...