Esta tarde las grullas se reunían por cientos sobre las faldas de la Sierra de San Vicente. Giraban en círculos y avanzaban unos kilómetros. Volvían a parar. Al llegar sobre el Alberche se reagruparon y enfilaron hacia el noreste. Tarde de primavera, con las golondrinas dáuricas cruzando el encinar. Al fondo, Gredos aún retiene la nieve. Sabe que el invierno no ha terminado.
Los diez libros que conmovieron al perfecto idiota latinoamericano
-
*Como regla general, todo idiota latinoamericano posee una cierta
biblioteca política. El idiota suele ser buen lector, pero, generalmente,
de malos l...
Hace 15 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario