Sobre el embalse de Arrocampo, afluente del Tajo, se asientan los dos reactores nucleares de la central de Almaraz, puesta en funcionamiento a principios de los ochenta. En el embalse de Arrocampo, gracias al agua eternamente templada por la refrigeración de los reactores, proliferan carpas y peces gato, garzas y calamones. En este ambiente subtropical, las aguas de Arrocampo caen al Tajo, justo un poco por encima del Salto del Corzo, puerta de entrada al Parque nacional de Monfragüe. Tiene que haber pocos parques nacionales en el mundo donde a guisa de bienvenida te reciban dos reactores nucleares. Eso lo tenemos en España, en la provincia de Cáceres, junto a Navalmoral de la Mata, a 70 kilómetros de Talavera de la Reina, a 175 de Madrid, y a 100 kilómetros de la frontera con Portugal. Pero sólo a siete kilómetros escasos de donde crían y vuelan cigüeñas negras, águilas imperiales y buitres negros.
"O proTEJO apoia o PRO~RIOS 2030 — mas exige que seja mais do que
quilómetros executados e denuncia duas contradições fatais: restaurar rios
enquanto se envenenam e se aprisionam"
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*NOTA DE IMPRENSA*
Bacia do Tejo, 18 de maio de 2026
*Consulta Pública PRO~RIOS 2030 | APA*
*O proTEJO apoia o PRO~RIOS 2030 — mas exige que seja ma...
Hace 22 horas

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