miércoles, 21 de abril de 2010

Castilla-La Mancha 0 - Murcia 1

Independientemente de lo que salga de la Comisión Constitucional del Congreso esta tarde, ya vamos por detrás. Con el vamos me refiero a Castilla-La Mancha, territorio/identidad/invento o lo que venga ser esto donde administrativamente vivimos y nos movemos. Es muy probable que si esta tarde el borrador de Estatuto se vuelve para Toledo, cada partido político haga números y le salgan las cuentas, ya sea el PSOE con el rédito político y el desgaste del PP regional; o el PP, que venderá como un triunfo de los bastiones levantinos la derrota "manchega". Y todos tan contentos. En este circo cada uno habrá hecho su papel, y al final el panorama será el esperado. Pero hay algo que quizá no se esté sopesando adecuadamente por los políticos regionales que juegan con las cartas marcadas, y es nada menos que el lugar que va a ocupar a partir de ahora Castilla-La Mancha. No me refiero a alcanzar las cotas que se le permite en España a las comunidades "históricas" o forales, léase Cataluña, País Vasco, Navarra y otras. Sino que nos quedaremos mucho más abajo de donde estábamos, porque se reconocerá escandalosamente el doble rasero político nacional, y lo que es más preocupante, la falta de interés político por esta región, tanto por los de aquí, como por los nacionales.

En este país de cartón piedra no es que no haya cojones para cerrar el trasvase Tajo-Segura, sino que una casta política infame está pervirtiendo el fondo mismo de la Democracia. El enfrentamiento que persigue el gobierno de Murcia con Castilla-La Mancha ejemplifica la situación. Si Castilla-La Mancha siguiera los mismos principios de gestión de los ríos que exige Murcia, ésta no tendría agua ni para beber. Literalmente. Lo malo no es que un presidente autonómico bocazas (Valcárcel) vuelva a enarbolar la bandera del agua para tapar sus vergüenzas políticas y escándalos urbanísticos; sino que se le consienta hacerlo por parte del Partido Popular, tanto el nacional como el autonómico de Castilla-La Mancha; y todo ello alentado por el propio PSOE, que sigue el mismo discurso nacional, con la secretaria de Organización a la cabeza. Lo malo no es que un presidente autonómico contra las cuerdas (Barreda), quiera hacerle explotar el asunto a De Cospedal, que seguro que piensa más en ser vicepresidenta de un Gobierno en Madrid, que presidenta de otro en Toledo. Siempre ha habido clases y categorías. Lo malo y lo triste es la cara de gilipollas que se nos queda a los castellano-manchegos cuando vemos el cuajo de la situación. Lo que empezó con la sensatez del final del Tajo-Segura en 2015, mutó sospechosamente a esa tontería de "reserva estratégica" de 6.000 ó 4.000 ó 600 hectómetros cúbicos, al final amenaza con quedarse en nada, una vergüenza regional que nos dice exactamente quiénes somos, dónde estamos, y cómo se nos considera en el conjunto nacional.

2 comentarios:

joaquin antonio dijo...

Estimado Miguel Ángel:
Estoy totalmente de acuerdo con tus reflexiones políticas sobre el asunto del trasvase y, por ello, me gustaría que un castellano-manchego le dijera a un murciano por qué hay que cerrar el trasvase. Eso sí, sin caer en los manidos discursos oportunistas antitrasvasistas de los políticos (que no nos gustan ni a tí ni a mí); ¿Por qué piensa un ciudadano normal de castilla-la mancha(como te supongo) que el agua que pasa por su tierra es suya, cuando todos sabemos que por ley eso no es así? ¿Por qué se sigue hablando en castilla-la Mancha de los campos de golf, cuando todo el que quiera saberlo sabe que los campos de golf en Murcia no se riegan con agua del trasvase? ¿Por qué se han cerído ustedes todo loe dice Barreda-Cospedal cuando, yo por ejemplo, no me creo nada de loe dicen por aquí Valcárcel-Saura? ¿Por qué piensan ustedes que dos tierras que tradicionalmente han sido como hermanas ahora están a la greña? ¿De verdad piensan ustedes que el agua que les falta es la que nosotros nos "llevamos"? Por favor, si les falta agua a ustedes es porque les faltan las infraestructuras necesarias para conducirla. ¿Por qué no hablamos de manchego a murciano? Un saludo

Miguel Ángel Sánchez dijo...

Muchas gracias por tu comentario.
Respondiendo a tu pregunta: hay que cerrar el trasvase Tajo-Segura porque no hay agua en el Tajo para trasvasar, porque el Tajo ha perdido en los últimos 30 años el 50% de las aportaciones en cabecera (de donde sale el Trasvase), pasando de una media de 1.400 hm3/año a unos 700 hm3/año. Y si los excedentes, por Ley, son de 650 hm3 (600 para el Segura y 50 para el Guadiana), ya me dirás que queda río abajo, incluso aunque le lleguen (en teoría) afluentes como el Jarama y el Alberche. Te invito a pasarte por Talavera de la Reina y podrás comprobar cómo el Tajo no tiene caudal 3 ó 4 meses al año. No es sotenible un trasvase del 75% de un río, en cabecera. Podríamos hablar de distinta manera si el trasvase fuera desde la desembocadura de un río, o sólo de un porcentaje aceptable del propio río (10%-20%); pero estarás conmigo en que llevarse el 75% es demasiado. El agua es todo demagogia, personalmente quiero mi río, no me importa en qué se use el agua trasvasada. Estoy tan en contra del trasvase al Segura como su "sustitución" por un trasvase al Guadiana (en la Mancha), tanto para regar maíz como campos de golf, deporte que, por cierto, me gusta, y no estoy de acuerdo en criminalizar. El problema del Tajo-Segura es que es un anacronismo, porque está cimentado en fundamentos técnicos, sociales y territoriales que ya no se sostienen. Podemos hablar de murciano a castellano (que no manchego), y creo que estaremos de acuerdo en que hay que poner orden y gestionar los ríos y los territorios de acuerdo con su capacidad de carga. Los ciudadanos no podemos entrar en este circo que por sus propios intereses se montan los políticos.
Un saludo